Ciudad de México.- Para incrementar la generación de energía a partir de fuentes limpias y renovables, el PVEM en San Lázaro impulsa una iniciativa para expedir la Ley de Biocombustibles y abrogar la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos (LPDB).
Arturo Escobar y Vega apuntó que esta actualización del marco jurídico dará mayor certidumbre a los usuarios y reducirá la emisión de materias dañinas al medio ambiente.
La promoción de la producción de biomasa para combustibles contribuirá a reactivar la economía, generar empleo y mejorar la calidad de vida, en particular del sector rural, sin poner en riesgo el medio ambiente ni la soberanía alimentaria.
La apertura comercial de petrolíferos, importaciones de mezclas de gasolinas, etanol, biodiésel y otros biocombustibles hacen que las adecuaciones legislativas propuestas se vuelvan necesarias y urgentes.
En México se emplean dos tipos de biocombustibles para la generación de energía eléctrica: biomasa y biogás. Estas fuentes de energía son alternativas a la sustitución de combustibles fósiles, obtenidas principalmente del bagazo de caña, explicó.
Señaló que la iniciativa tiene dos objetivos principales:
Uno, expedir la Ley de Biocombustibles que abrogue la ley vigente, tomando como base el apoyo al campo para la producción sustentable de insumos en la elaboración de biocombustibles, la reducción de Gases de Efecto Invernadero (GEI), diversificación de la matriz energética, e incluir diversas iniciativas de reformas y adiciones presentadas en el Congreso de la Unión.
Dos, armonizar los ordenamientos jurídicos vigentes, impulsar reformas y adiciones a las leyes de Transición Energética, de la Industria Eléctrica y General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), a fin de incluir en el listado de obras y actividades las que deben someterse a Evaluación de Impacto Ambiental, correspondientes a la industria de los biocombustibles.
Además de la Ley General de Cambio Climático para incluir un nuevo supuesto que se considerará prioritario en el otorgamiento de estímulos fiscales, como el aprovechamiento de residuos en la producción de biomasa de uso directo como biocombustible.
“Es una iniciativa integral que no solo pretende revisar y actualizar el ordenamiento jurídico especial en la materia, sino llevar a cabo un ejercicio de revisión y, en su caso, modificación, de las disposiciones en la legislación vigente relacionadas con el desarrollo sustentable de los biocombustibles”, precisó el legislador.

